A contra A

CAMINOS – “Mesa para uno”

Posted in CAMINOS by AcontraA on 12 marzo, 2010

–Buenos días solterona…

-No me lo puedo creer, eres un infierno…

–Lo sé, y tienes que aguantarme porque soy tú.

-¿Tú eres yo?

–Vaya lío que llevas. Estamos dormidillas… ¿eh?

-Déjame… aun no me he levantado y ya estás dando por saco…

–Gajes del oficio.

-Del tuyo.

–Claro…  del mío. ¿No irás a decirme que lo de ayer te pareció normal? Alguien tiene que poner orden a todo esto y llamar a las cosas por su nombre.

-Prefiero olvidarlo.

–Pues yo no, la verdad. Prefiero hablar de ello, porque empiezo a preocuparme, y no un poco…

-Bien bien…  deja que me dé una ducha y en el desayuno analizamos lo que quieras..

(…)

-Bueno, ataca. Ya estoy lista para hacerte frente…

–Bien,  solterona, ¿qué conclusiones sacaste del día de ayer?

-Pocas, la verdad. Y deja de llamarme así…

–Pues mira por donde, yo saqué unas cuantas. La primera de ellas es que para tener amigos como los que tienes…

-Vaya, ¿y qué han hecho esta vez?

–¿Me lo preguntas en serio? Te vienes a esta playa a pasar dos días más sola que la una, y resulta que coincide que este fin de semana está aquí tu amiga Sonia con su novio y el niño. Vale que sean encantadores y todo lo que quieras, pero la respuesta que te dieron no es normal…

-¿De qué respuesta hablas?

–Ahora me dirás que no te acuerdas…

-¿Te refieres a lo de mis vacaciones? ¿Cuando les pedí que me dieran alguna idea de donde pasarlas…? ¿Cuando me respondieron los dos a la vez como si lo hubieran ensayado que me hiciera un viaje en un crucero para solteros? ¿A eso te refieres? La verdad es que me hizo gracia… sí.

–Ya… te hizo gracia; pues a mí no me hizo ninguna. Creo que la situación es alarmante y que cuando una amiga y su novio te recomiendan algo así es porque les das un poco de pena, ¿no crees? Les podrías haber recomendado tú uno de esos en los que solo viajan parejas con niños… Si nos etiquetamos, nos etiquetamos todos…

-No le  doy tanta importancia como tú…   y no pienso que le dé pena a nadie.

–Menos mal que me tienes a mí… Creo que la contestación de tu amiga fue un presagio para lo que nos pasaría más tarde. No sé por qué demonios tuve que acabar cenando un sándwich en el hotel. Lo que nos hizo ese metre tiene que ser denunciable.

– Tanto como denunciable…

–Vale que nos pasan cosas raritas siempre, pero ver cómo te dicen que no aceptan mesas de “uno” en un restaurante… eso ya es el colmo, y más aun habiendo mesas vacías. Vamos, que no tenemos suficiente estando solas como para que encima venga él a recordarnos nuestros derechos; entre los cuales, está claro que no anda incluido el de “tienes derecho a una cena digna a pesar de estar sólo”, ah, pero el que parece que sí está incluido es… “eres tan triste que estás condenado a morir joven a causa de una alimentación de mierda” Y encima tú te quedas callada, agachas las orejas y sales de allí como alma en pena, que triste…  Mira, pues va a ser que a mí sí que me das pena, y mucha… 

-Fue un poco injusto, sí. Pero supongo que lo harán por el negocio, una mesa de cuatro ocupada por uno… cuestión de rentabilidad, ya sabes…

–Lo que más me  preocupa es que no quieras hacer nada al respecto.  

-Es que no sé qué quieres que haga.

–Muy fácil, dejar de ser una solterona.

– Ay de verdad, es que no sé ni por qué te escucho…

–Porque quiero salvarte la vida, quiero que vivas de una vez, quiero que seas tú. ¡QUIERO VIVIR  YO!

-Eso no depende de estar sola o acompañada…

–Claro que depende de eso…  Si no fuera por mí… ¿No ves que estamos vacías, que hemos dejado de ser nosotras mismas por culpa de esta situación? Qué tiempos aquellos…

-Deja de lamentarte… El vacío no siempre es malo.

–En este caso sí. Ay ay… que sé por dónde vas… no empieces con la historia esa del vaso, que me tienes hasta el moño de tus excusas… No lo hagas por favor… Ten piedad de esta pobre que está atrapada aquí dentro…  Vas a empezar…  No me salvo…

-Pues sí que empiezo con la historia, sí… Y así hasta que te entre en la cabeza. Un vaso no podría ser un vaso de no existir el vacío, que hace posible llenarlo. Cierto es que el vaso lleno es más atractivo, parece completo;  pero si sacamos de dentro el líquido sigue siendo un vaso, ¿no?  Vamos, ya sabemos que un vaso no necesita una bebida para ser vaso, porque lleno o vacío siempre será vaso… Y yo no soy una solterona, soy yo. Sola, sí, pero yo. ¿O es que llamarías a un vaso vacío “vasete” en vez de vaso?

–Eres cansina, de verdad… Tanto vaso y tanta… Si no lo quieres ver está claro que no lo verás, pero tener que aguantar esto… ¿No ves que hasta para darnos un baño en el mar necesitamos de la ayuda de desconocidos para que nos vigilen la bolsa en la orilla? Es incómodo vivir sólo todo el tiempo. Echo de menos a alguien aquí, alguien que…

-Sí, a alguien que me vigile la bolsa en la playa… Anda que…

–Era un ejemplo entre millones de los que podría ponerte, lista.

-Pues mira por donde, con todos los que tienes has ido a elegir el menos indicado. ¡Lista!

–Ahora en serio. Nos hundimos con todo el equipo…

-Quiero disfrutar un poco del día… ¿Me dejas?

–Y yo, pero antes quiero dar con la solución a nuestro problema. Sé cómo vamos a terminar, si es que lo veo…

-No sabía que tuviera una bola de cristal dentro… Sorpréndeme…

–Vamos a acabar comprándonos un muñeco bebé de esos que parecen reales y quedando a tomar café con las amigas para contarles con qué botón hace pipí y con cual dice mamá… Que lo veo… que te juro que nos veo entrando en la tienda…

-jajajjaja…  Que buenos ratos  me haces pasar…  Cada día estás más pirada…

–Con eso me quedo. Aunque se me ocurren finales peores, como terminar devoradas por nuestro gato…

-Si yo no tengo gato.

–Pero lo tendrás, créeme que a este paso lo tendrás…  Y bien grande, porque no tendrás nada mejor que hacer que alimentar a tu lindo gato…

-¡Ya lo tengo!

–¿La solución? Bueno, de algo ha servido… Yo que pensaba que no me escuchabas…

-No, el nombre que le pondré al gato. 

–No me jodas… No quiero saberlo.

-No te lo pensaba decir de todas formas… Y habla bien por favor..

(…)

-Bueno, parece que al final no ha ido mal el día. Mañana volvemos a casa…

–Claro y nos estarán esperando todos los muebles; ¡qué ganas que tengo de verlos! Seguro que nos han echado un montón de menos…  Y seguro que nos han preparado una fiestecilla sorpresa… Igual hasta bajan al garaje a recibirnos y todo…

-Un poquito menos de ironía, rica…  ¿Es posible?…  Te agradecería que por una vez dejaras de decir esas chorradas…

–Vale vale, pero oye…

-Dime.

–¿Esta es nuestra habitación del hotel?

-Sí, ¿por?

–Es que estaba pensando… que sin la cama dejaría de ser una habitación de hotel y pasaría a ser un cuarto vacío en un hotel;  y sí que tendría mucho de eso que llamas “vacío” imprescindible, pero no por eso seguiría siendo lo que es ahora. ¿Cambiaría mucho, no crees? Parece que en este caso, lo que le añadimos o  quitamos a la habitación sí que la transforma…

-¿Me dejas dormir?

–Sí, claro que te dejo, pero piensa en ello. ¿Vale?

-Lo haré.

–¡Mierda de metre! ¡Capullo pesetero!

-Habla bien…

8 comentarios

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  1. Poincaré said, on 13 marzo, 2010 at 9:40

    ¿De dónde has sacado la teoría del vaso? ¿Y la de la habitación? Caray, sí que me gustan. Justamente la desigualdad con la que se complementan es sorprendente. Dejo una palabra que se me viene a la cabeza: valiente

    Besos niña

    • todorelatos said, on 13 marzo, 2010 at 10:17

      Ay niño, me temo que salieron del mismo cajón que la teoría del color… Ya sabes, la niña y sus teorías estas… Lo que pasa es que la del color no la publicaré porque tiene dueño, esa se queda en el mantel de papel… Que buenos ratos!
      Valiente? Gracias, no sé por qué a mi se me vienen muchas otras…jejejjeje
      Besitos

  2. Mar said, on 14 marzo, 2010 at 11:14

    Impresionante, quiero que me sigas haciendo llorar. De risa claro.
    Y el metre aquel que se prepare, que se la tengo jurada.

    • todorelatos said, on 14 marzo, 2010 at 12:39

      Pichona; pilla muy cerca del lugar de veraneo; si quieres este mes de Agosto se le hace una visita… ¡Lo tengo localizadísimo!
      Besitos!!!

      • morenaza said, on 14 marzo, 2010 at 15:08

        leyendo tu relato me hace reflexionar ¿en que nos estamos conviertiendo?, me da mucha pena que cosas como estas puedan suceder….

      • todorelatos said, on 15 marzo, 2010 at 1:40

        ¿morenaza? jejjejeje… Vaya “alias” que te has echado pichona… Sí que es una pena, pero qué se le va a hacer… Aunque hay penas más grandes y graves… Al final esta se solucionó con un sandwich… Que por cierto, no estaba tan mal como cuentan en el relato…
        Bienvenida guapa!!! Sabía que andabas por aquí, pero ahora eres real…
        Muchas gracias por tu visita!!!
        Besitos!!!!!!!!!!

  3. 39escalones said, on 15 marzo, 2010 at 18:17

    Recuerdo una pintada que apareció una mañana en un muro de Buenos Aires, en plena era del corralito: “basta de realidades; queremos promesas”. Vale para quien pueda sentir la soledad como una forma de estar incompleto. Otros, en cambio, como los cowboys de las películas del oeste, fingen que no les importa. La cuestión es reírse lo más que se pueda.
    Besos.

    • todorelatos said, on 15 marzo, 2010 at 23:22

      “39”… Estoy contigo; a veces en el sarcasmo o la risa se encuentra el escudo perfecto. Mira que lo interpretaban bien los cowboys…
      Una frase (la de la pintada), aplicable a muchas situaciones en las que la realidad no es buena compañera… Me parece toda una súplica de esperanza…
      Muchas gracias Alfredo.
      Besos


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